Los Educadores Sociales en el ámbito de la inmigración:
En mi opinión creo que la intervención del Educador Social en este ámbito es una de las más importantes en la actualidad debido a diversos factores: En nuestra sociedad se están viviendo cambios y transformaciones radicales y generales, sin embargo, es la inmigración la que está presente diariamente y nos afecta a todos (inmigrantes, sociedad receptora y sociedad de origen) directa o indirectamente, positiva o negativamente según el punto de vista con el que se mire. A estos cambios todavía no nos hemos acostumbrado puesto que el fenómeno de la inmigración es algo prácticamente reciente. Los cambios son inevitables, no obstante a la mayoría de las personas nos suponen incertidumbre y en general nos atemorizan, o sea que nunca estamos abiertos a ellos aunque estos puedan ser positivos. Bajo mi punto de vista, el papel del Educador Social en este área tiene tres vertiente diferentes, por un lado, la integración de los inmigrantes en todos los aspectos de la sociedad atendiendo a las necesidades que presenten: situación jurídica, laboral… por otro, lograr una sociedad de acogida tolerante, donde se respeten los derechos de todos por igual, sin actitudes racistas… Y la última vertiente sería que los Educadores Sociales deben intentar concienciar a la sociedad con el fin de que ésta presione y luche para que las personas puedan desarrollarse plenamente en sus países de origen sin tener la necesidad de cambiar de país buscando una vida mejor.
He observado que muchas personas opinan de sus vecinos, compañeros de trabajo o gente que tienen en su entorno y son inmigrantes que son “buenas personas”, seguidamente dicen que los que traen problemas al país son los que salen en el telediario. Pongo este ejemplo para confirmar que existe una realidad distorsionada y son los medios de comunicación los que provocan todas estas confusiones. Por lo tanto, los Educadores Sociales han de trabajar para crear espacios de encuentro donde las personas de diferentes nacionalidades, culturas, religiones, etc. convivamos con el fin de conocernos y aprender los unos de los otros para derribar todos los prejuicios. Pero hay que tener en cuenta que las personas más participativas son las que ya están concienciadas y sensibilizadas, por lo que el Educador Social ha de tener en cuenta cómo y qué programas tiene que elaborar para atraer a la mayor cantidad de personas posibles para lograr sus objetivos. En mi opinión creo que un buen programa de intervención social se basa, fundamentalmente, en dos tipos de acciones: la sensibilización frente al racismo y la xenofobia, con mensajes persuasivos de que “no hay que discriminar”, y la promoción del conocimiento de esas otras culturas desconocidas, por medio del conocimiento directo a través de demostraciones, o indirecto (sin contacto alguno con él) ofreciendo mayor información sobre el grupo objeto de discriminación. Creo que para superar lo que la sociedad española está sufriendo en cuanto al racismo, xenofobia… juega un papel importante la educación intercultural, ésta supone pasar de poner el acento en la integración de la población inmigrante en la sociedad de acogida a pasar a poner el acento en una educación que se destina a la generalidad de la población y no sólo a las minorías nacionales o inmigrantes. Por tanto, no se concibe la educación intercultural como las actuaciones que hay que tener o realizar solamente con los miembros de uno de los grupos culturales en contacto, sino que supone enseñar a la ciudadanía a mirar a la otra persona con una óptica distinta para comprender cómo piensa y cómo siente y entender que desde la educación intercultural se obtiene un beneficio que afecta a todos los sujetos. En este sentido, hablar de educación intercultural no supone hablar de un conjunto de objetivos y estrategias educativas que deban tenerse en cuenta exclusivamente en aquellos centros que escolarizan alumnado perteneciente a las minorías culturales, sino que uno de los objetivos fundamentales es conseguir que los miembros del grupo mayoritario acepten como iguales a los de los grupos minoritarios, para ello es necesario la colaboración de todos los componentes del centro educativo, profesores, educadores sociales, psicólogos...Valencia Acoge ofrece servicios a los inmigrantes procedentes de países en desarrollo para cubrir las necesidades básicas, de todas formas cuentan con escasos recursos para las demandas que se presentan en la ciudad de Valencia y concretamente en el barrio donde se encuentra la asociación. Por ejemplo, las clases de castellano en Valencia Acoge están saturadas y concretamente, una escuela de adultos del barrio no quiere dar clases de castellano para inmigrantes, y por el contrario se imparten clases de esperanto. Es necesario adaptarse a la realidad social y muchas personas necesitan aprender castellano para facilitar su inserción en la vida laboral, por ejemplo. En mi opinión, aprender una lengua es también descubrir los valores culturales de la sociedad que la habla. El aprendizaje se puede convertir en un proceso de acercamiento a otras formas de vida y pensamiento, al tiempo que de reconocimiento y valoración de las propias. Por lo tanto, creo que los Educadores Sociales deben atender a las necesidades básicas que presentan los individuos, como por ejemplo, el acceso a una vivienda digna, regularizar su situación juridico-administrativa, la situación laboral… En cualquier caso, estas medidas son soluciones-tirita, es decir, con ellas se soluciona (que no es poco) la situación de las familias que viven aquí. La verdadera solución va mucho más allá y por ahora queda muy lejos de solucionar, ya que el problema tiene raíz en los países de origen que con sus nefastas políticas económicas provocan la emigración hacia otros países más prósperos.Otra labor importante que los Educadores Sociales tienen que trabajar con las personas inmigrantes es el sentimiento de pertenencia. He observado que muchas personas sienten como un cierto “rechazo” hacia su país de origen y expresan que este país es mucho mejor aunque tengan o hayan tenido una experiencia difícil (Sobre todo las personas africanas). Éstas, he observado que en un gran porcentaje vienen con una buena preparación académica. Pienso que el hecho de que estas personas abandonen su país va en decrimento del progreso de éste. Ellos piensan, quizá debido a la publicidad que se hace de nuestro país, que aquí con su nivel académico van a tener más posibilidades de progresar. La mayoría no desea volver de nuevo a su país. Creo que esto es algo negativo, pues sería importante que ellos en sus países pudieran aplicar sus conocimientos aunque vuelvo a insistir en la mala gestión de los políticos de esos países que hacen que los ciudadanos vean muy difícil conseguir el nivel de vida que llevamos en los países desarrollados.Nuestras instituciones giran la cara y no responden a las necesidades básicas de los inmigrantes fomentando la marginalidad. También es cierto que por la situación geográfica de nuestro país la avalancha de inmigrantes ha sido masiva lo que dificulta el poder cubrir todas las necesidades de estas personas. El fenómeno de la inmigración trae consigo diversos “problemas” a los que se debe poner solución planteándonos objetivos a largo plazo con el fin de cambiar el punto de vista negativo y erróneo que tienen algunas personas sobre los inmigrantes entre otras cosas. Por otra parte, la inserción social de los inmigrantes, como proceso complejo y multidimensional, depende de diversos factores: leyes y normas legales; tipos de trabajos que se desarrollan y sectores productivos; inserción residencial; y en mi opinión, una de las más importantes, las actitudes sociales frente a la inmigración, Como conclusión podemos decir que la integración de los inmigrantes supone un proceso de incorporación a la sociedad con tres notas determinantes: La igualdad de condiciones, derechos y deberes; el respeto y el derecho a la diferencia y una dinámica social que fomente la interrelación, la interculturalidad y el intercambio creativo entre los grupos. En cualquier caso, tan importante es atender al inmigrante para que se sienta bien en la sociedad de acogida como lograr que el resto de la sociedad se libere de los prejuicios que actualmente existen. En cuanto a la convivencia que la inmigración supone, creo que se convierte en problema cuando llega a cierto punto. Observo que los autóctonos y los inmigrantes conviven de forma apacible por ejemplo en el metro, por la calle, en el supermercado... Compartimos todos estos lugares y prácticamente no hay problemas. La crispación se produce cuando los españoles perciben que se sienten amenazados por las personas de otras nacionalidades, es decir, cuando se piensa que los inmigrantes gozan de unos privilegios, que se les da prioridad a ellos, que “quitan el trabajo a los españoles”... Es por estos motivos por los que creo que el Educador Social en el tema de la inmigración es una figura muy importante.